miércoles, 24 de mayo de 2023

Matrimonio Igualitario: la constante lucha contra la discriminación y la búsqueda de la igualdad

  Este apartado va a estar dirigido al ensayo con tema a escoger de manera individual para así abarcar cada uno en su totalidad. Dicho ensayo, habla sobre el Matrimonio Igualitario, su respectivo autor e investigador: Vanessa Alvarado.


Matrimonio Igualitario: Una lucha contra la discriminación y la igualidad

Hoy en día hablar del matrimonio igualitario esta entre los temas de gran relevancia a nivel mundial convirtiéndose en un tema que ha generado mucha controversia en todo el mundo, incluyendo en Latinoamérica y Europa. La idea de permitir que parejas del mismo sexo puedan casarse ha sido un tema de debate en muchos países durante las últimas décadas, y ha llevado a una serie de cambios en la legislación en todo el mundo. Este también llamado “matrimonio homosexual”, genera una fuerte controversia en las sociedades latinoamericanas contemporáneas, unas sociedades que si bien, se consideran democráticas, todavía son conservadoras.


En general, el matrimonio igualitario no se refiere sólo a las personas homosexuales (gay y lesbianas); sino que incluye a muchas otras categorías de personas no heterosexuales, como lo son las lesbianas, gay, transgéneros, transexuales, bisexuales e intersexuales, que pertenecen a la comunidad LGBTIQ+ quienes promueven su derecho a que se reconozcan las uniones de dos personas no heterosexuales, a efectos de establecer relaciones de convivencia por razones de amor.

En consiguiente, la lucha por el matrimonio igualitario no ha sido un camino fácil, han habido muchos factores y obstáculos en el camino, incluyendo la oposición de grupos religiosos y conservadores que ven la legalización del matrimonio igualitario como una amenaza a los valores tradicionales y familiares; y es que según el posicionamiento de la iglesia en general ha sido muy negativo en la valoración de este tipo de postura o comportamiento sexual. Desde hace años la iglesia cristiana, tanto como católica como protestante, siempre ha condenado las "prácticas homosexuales", basados por un lado en la filosofía "natural", y por otro lado, en las mismas fuentes bíblicas, atribuyendo que es una amenaza contra la santidad del matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer.

El Código Civil, que lleva más de ciento sesenta años a cuestas, arrastra una tradición patriarcal heredada de instituciones como el derecho romano y la Iglesia Católica, indica en el artículo 102: “El matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente, y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear, y de auxiliarse mutuamente.” Algunas personas consideran esto como argumento en contra de los matrimonios igualitarios; ya que según lo anterior expuesto la naturaleza biológica y las creencias religiosas, los matrimonios deben estar compuesto por un hombre y una mujer para facilitar la reproducción y la creación de los hijos.

Aunque recientemente en una entrevista con Associated Press, el pontífice el Papa Francisco en el presente año, opinó que la Iglesia Católica tiene que trabajar para acabar con la legislación "injusta" que penaliza las relaciones homosexuales en todo el mundo, citando lo siguiente "Todos somos hijos de Dios, y Dios nos ama como somos y por la fuerza que cada uno tiene para luchar por su dignidad. Ser homosexual no es un delito". Lo que significa un avance para la comunidad LGTBGQ+ hacia su proceso de aceptación en el ámbito religioso.

Por otra parte, como otro factor tenemos la discriminación hacia los homosexuales en todo el mundo, que no es más que un síntoma de odio. En un informe Víctor Madrigal-Borloz (2022), un experto de la ONU al Consejo de Derechos Humanos quien se dedica a la protección contra la violencia y la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género (SOGI), presenta una visión general de los daños a las personas pertenecientes a la comunidad LGTBQ+, que incluyen la violación y otros tipos de violencia sexual y de género, la esterilización forzada, la cirugía sin consentimiento; la discriminación y el abuso evidente a manos de los sistemas y proveedores de salud, excluyéndolos de los programas de prevención y educación; la negación de servicios de salud esenciales, incluidos los servicios de salud sexual y reproductiva y de afirmación del género; y el aumento de la incidencia de daños graves para la salud mental, como la depresión relacionada con el trauma, la ansiedad y ideación suicida.

Con lo anterior expuesto, se analiza en el informe los impulsores sociales e institucionales de la discriminación y la violencia en la orientación sexual y la identidad de género, como la criminalización, la estigmatización y la negación. Madrgal-Borloz afirma lo siguiente: "Estos factores no sólo alimentan la discriminación y la violencia, sino que se utilizan para eximirlas, perpetuando la impunidad y la invisibilidad que las rodean", "Violan flagrantemente las normas internacionales de derechos humanos y la ética médica universal; también van en contra de los objetivos mundiales de desarollo, recientemente acordados".

Pero a pesar de estos obstáculos, la legalización del matrimonio igualitario ha seguido avanzando en todo el mundo. El matrimonio igualitario no solo es una cuestión de igualdad y justicia, sino que también es una cuestión de derechos humanos. Prohibir el matrimonio entre los homosexuales es una forma de discriminación que le hace daño a mucha gente y que representa a la aceptación del odio y el prejuicio que a su vez viola los derechos humanos de estas personas. Absolutamente todos deberíamos tener el derecho a casarnos con la persona que amamos, independientemente de su género u orientación sexual.

Ahora bien, a pesar de toda la lucha en contra de la discriminación hacia las relaciones homosexuales y el matrimonio igualitario han habido lugares en donde ya es posible que las personas pertenecientes a la comunidad puedan vivir sin ningún temor a la violación de sus derechos y a su integridad, como tal es el caso en el continente europeo, en donde el proceso de aceptación ha sido un poco más rápido, los países que forman parte de la Unión Europea han legalizado el matrimonio igualitario en su mayoría. En algunos casos, como España y Portugal, fue una lucha muy dura, pero finalmente se logró la igualdad. Los países nórdicos de Europa, como Finlandia, Suecia, Dinamarca, Noruega e Islandia, fueron los primeros en legalizar el matrimonio igualitario, y han sido un modelo a seguir para otros países de Europa.

En Latinoamérica, la legalización del matrimonio igualitario ha sido un proceso lento pero constante. En 2010, Argentina se convirtió en el primer país de la región en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. De allí en adelante, otros países se han venido uniendo como es el caso de Brasil, Uruguay, Colombia y México quienes han seguido su ejemplo. A pesar de que la región aún tiene países que no han legalizado el matrimonio igualitario, la tendencia es clara: cada vez más países están avanzando hacia la igualdad en el matrimonio.

En conclusión, el matrimonio igualitario es un tema que ha generado mucha controversia en todo el mundo, cada vez más países están avanzando hacia la igualdad en el matrimonio. La legalización del matrimonio igualitario no solo comprende una cuestión de igualdad y justicia, también comprende los derechos humanos. Puntualizando que todos deben tener el derecho a casarse con la persona que aman, ya que son ciudadanos también. Aun se espera que en un futuro cercano, el matrimonio igualitario sea una realidad en todo el mundo y en países de Latinoamérica. El que se pueda permitir el matrimonio a parejas diversas es un gran avance indispensable para la comunidad. En la actualidad las personas que están a favor del matrimonio igualitario argumentando que cada persona es libre de escoger su orientación sexual y hacer su vida con aquella persona que ame sin importar el género biológico o las creencias sociales.